✜ Especial 01 ✜
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“El Amor ”
II Parte
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Mas de una semana había pasado y para Anzhelika, Nuriel no dejaba de ser interesante, quizás lo que mas le fascinaba era hablar de Dios, desde niña le inculcaron sus mandatos, sus leyes para los vampiros, los había respetado y había admirado la parte de la historia en la que los había perdonado, les había dado otra oportunidad.
Su amor hacia el ser humano, su amor hacia la vida, el perdón y la generosidad.
Lo has llegado a ver?
Anzhelika estaba sentada frente a Nuriel, ambos conversaban sentados en unas de las bancas del inmenso jardín.
- No – respondió el – supongo que los arcángeles lo han visto, pero en nuestra enseñanza esta mas el confiar
- La fe?
- Exacto
- Me agrada eso
- Que?
- Confiar
Nuriel la miro sonreír y en ese momento pudo sentir su corazón latir, los arcángeles poseían corazón, dios se los había otorgado para que aprendan a sentir, a confiar y a amar, el amor hacia los humanos, porque el amor llevaba al perdón.
Pero Nuriel sentía no solo el amor hacia el prójimo, el amor del perdón y el cariño.
Sucede algo?
Nuriel reacciono y vio a la dulce y hermosa vampira mirándola de manera extraña…
- Pasa algo? – le pregunto
- Pensé que te pasaba a ti – la reacción del arcángel la confundió mas
- No, lo siento, creo que me perdí pensando en algo
- En que?
Nuevamente aquella sonrisa…
- Eres hermosa…
Aquello lo había dicho sin siquiera pensarlo, pero no se arrepentía de lo dicho, aunque no debería haberlo dicho…
- Gracias – Anzhelika bajo su mirada avergonzada
No, pensó Nuriel, no podía dejar de mirar esos ojos, no ahora…
- Lo siento – llevo su mano hacia su barbilla y la levanto delicadamente, para poder hacer que ella lo mirase de nuevo – te ofendió lo que dije?
-
Anzhelika lo miro y tuvo una infinidad de sentimientos en su estomago, en ese momento recordó las palabras de su sirvienta acerca del amor…
“ - mirarse a los ojos es fundamental para saber si estas enamorada…
- Como es eso?
- si al mirarlo sientes que tu estomago esta bailando o se retuerce
- no te entiendo…
- como si hubieran mariposas, unas mariposas aleteando dentro
- como si quisieran salir?
- Exacto! ”
Las mariposas estaban ahí, en su estomago, peleando por salir, estaba enamorada entones?
- Señorita!!
Aquel grito había acabado con la atmosfera, Nuriel retiro su mano de su rostro y Anzhelika se movió nerviosa…
- Señorita su padre la esta buscando
La sirvienta parecía asustada y Anzhelika no entendía que le pasaba…
- Nina – le llamo por su nombre – esta todo bien?
La mencionada miro al arcángel y luego a Anzhelika…
- Debo irme – Nuriel se levanto – seguiremos hablando mañana, te parece?
Anzhelika asintió y lo vio alejarse, dejo escapar un suspiro muy alto…
- Señorita – la volvió a llamar su sirvienta – debe tener cuidado
- Cuidado?
La sirvienta señalo con su rostro a los guardias apostados en todo el parque…
- No entiendo
- Podemos ir a su habitación?
- Pero dijiste que mi padre me estaba buscando
- Podemos ir a su habitación? – repitió su sirvienta
- Esta bien – Anzhelika se levanto – pero estas muy rara
Al llegar a su cuarto Anzhelika se sentó en su cama.
- Ahora si dime porque estas tan extraña
- Debe tener cuidado señorita
- Sigo sin entender
- Estaba a punto de besarse con el arcángel, justo en frente de todos los guardias de su padre
Aquello la golpeo en el rostro…
- Besarnos?
- Si un guardia le dice a su padre, se va armar un lio tremendo, la podrían castigar
- Estábamos a punto de besarnos?
Anzhelika parecía estar en un trance, acaso de verdad había estado a punto de besarse con Nuriel…
- Señorita?
- Pero solo nos estábamos mirando
- Bueno, yo los vi que se estaban acercando mas y mas
- En que momento? – Anzhelika no recordaba haber movido su cabeza
- Aunque el verdadero punto en esto – dijo la sirvienta – es que no debería acercarse mas a el
- Porque?
- No escucho lo que le dije, si su padre llega a enterarse, algo muy malo puede pasarle
- pero…
- no señorita, no puede enamorarse de el
- no estoy enamorada
Anzhelika se levanto y se acerco a la ventana de su alcoba…
- Puede que ahorita no pero
- Si estuviera enamorada – dijo ella – porque es tan malo
- Porque su padre jamás lo permitiría
- Pero tu me dijiste que el amor…
- Niña… jamás debí hablarle de nada, el amor es lo mas bonito del mundo, pero un vampiro y un arcángel, jamás podrá ser
- Dios es amor o no? – se acerco a su sirvienta
- Niña por favor – le pidió tomando sus manos
- Nuriel me hablo de su misericordia, de su gran amor, el podría entender todo que puede pasar
- Quizás dios si, pero su padre no – Nina limpio una de las lagrimas de la mejilla de Anzhelika
Ni siquiera se había dado cuenta de que había empezado a llorar…
- Porque me duele lo que me dices?
- Porque cuando te quitan el amor, lastima
-
Anzhelika empezó a llorar y abrazo a Nina…
- Tranquila mi niña
Nina la abrazo mas fuerte..
- Duele al principio, pero es mejor que ahora se haga a la idea de que lo que siente jamás se podrá concretar, así será mas fácil olvidar…
Porque no podía?...
Porque dios había mandado a Nuriel a su vida si no iba a ser para ella…
No era acaso que Dios lo sabia todo…
No se supone que Dios era amor y perdón…
Entonces porque no podía amarlo, porque?
*/*
Nuriel estaba sentado pensando, meditando, cuando te escogen para ser un arcángel, es porque en tu vida pasada fuiste una persona correcta o al menos viviste una vida sin ofender a alguien y mas sin ofender a dios.
Lo que recordaba de su vida pasada, era que se había dedicado a servir en una iglesia, no se había vuelto sacerdote, pero era un medico residente allí, el pueblo donde estaba, era uno pequeño y muy pobre, no recordaba que nada que le hubiera importado mas que ayudar y salvar a las personas.
No recordaba haberse enamorado, ni mucho menos haber mirado a una mujer con otros ojos que no sean las de ayudar, no se había vuelto una prioridad para el, mientras vivía, tener una pareja o formar una familia, quizás jamás había podido encontrar a esa persona que le moviera el mundo, que le diera otra razón para existir mas que ayudar a la gente.
Había muerto muy joven, una peste se había expandido en el pueblo y cuando volvió a nacer, le habían informado que renacería como arcángel, un soldado de dios.
Le gusto saber que aun después de muerto podía seguir ayudando y nada le había alegrado mas, pero justo ahora muchas cosas pasaban por su cabeza, la primera y la única, llevaba el nombre de Anzhelika.
Según lo que había escuchado de los arcángeles de mas rango, los vampiros eran descendientes del diablo, descendientes de a noche y una rebelión, seres oscuros y malos, no podía confiar en ellos. Pero dios los había perdonado, dios les había dado otra oportunidad y los había aceptado en su rebaño, si eran tan malos como decían, porque dios los había perdonado?
Habían tantas cosas que se preguntaba ahora, pero la mas importante seguía siendo aquella dulce niña, la cual tenia la sonrisa mas hermosa que había visto y aquellos ojos, se había perdido en aquellos ojos y si aquella muchacha no venia, quizás se hubieran besado.
Un beso…
Que se sentiría tocar unos labios, que se sentiría tocar esos labios…
Nuriel abrió los ojos, se levanto y estiro sus alas…
No podía estar pensando aquello, no podía…
Un arcángel y un vampiro jamás podrían estar juntos, jamás, ni dios podría perdonar aquello…
Pero entonces, porque lo había mandado allí?
Dios lo sabia todo, acaso no habría sabido que esto iba a pasar?
*/*
La mañana no había traído nada bueno, Anzhelika no quería salir de su cuarto y Nuriel estaba decidido a irse.
- Pensé que se quedaría aquí mas tiempo
Nuriel estaba en el despacho de Frederick Moldoveanu.
- No tendría caso, he comprobado que los humanos que están aquí, lo hacen por voluntad propia
- Se les concede algo mas y a cambio ofrecen lealtad
- Nuestro señor les dio libre albedrio y si su decisión es seguirlos, no se opondrá
- Es bueno escucharlo, no queremos desobedecerlo y mucho menos causarle dolor
- Lo se
- Entonces, cuando se va?
- Mañana
- Bueno, yo debo salir de la ciudad hoy, si mañana no logramos vernos, me despido con anticipación
Frederick se levanto de su silla y Nuriel lo imito, el primero estiro la mano y Nuriel lo imito, un apretón de manos, era suficiente para despedirse, al menos para ellos…
*/*
Nuriel salió al jardín, quería despedirse del lugar, quería despedirse de los recuerdos, al llegar al jardín vio como algunos niños jugaban, estaba muy bien resguardados por guardias, humanos convertidos en vampiros, a su lado también estaba una mujer, tenia cierto parecido a Anzhelika, pero no era igual, lo mas seguro era que fuera otra de las hijas de el patriarca vampiro.
Los guardias se pusieron tensos al verlo llegar y la mujer que antes estaba sentada en el pasto se levanto.
- Buenos días – le saludo y Nuriel sonrió
- Buenos días a usted
- Soy Mariya Moldoveanu
- Mama!, tiene alas…
Nuriel sonrió al ver al niño, aparentaba unos 6 años, pero los vampiros crecían de manera distinta, así que no podía decir que edad exactamente tenia…
- El es un arcángel mi amor – le dijo su madre
- Señora – dijo uno de los guardias – parece que va llover
- Si – dijo Mariya – pueden llevar a los niños adentro
- Si señora – dijo una de las nodrizas y estas entraron a la casona junto a los guardias
Mariya se quedo parada justo en frente del arcángel
- Padre nos aviso que venia a investigar a los humanos renacidos
Nuriel podía sentir el miedo en su voz…
Vampiros y arcángeles, enemigos…
- La investigación ha culminado, no hay nada malo que reportar, no tiene nada de que preocuparse
Nuriel vio como Mariya relajo sus facciones y soltó el aire, que al parecer tenia retenido.
- Eso es una buena noticia, se quedara mas tiempo?
- No – dijo Nuriel y aquello le dolía aunque no lo aceptara aun – me voy mañana
- Es una pena…
Nuriel vio como los ojos de Mariya giraban hacia otro lado…
- Anzhelika…
Nuriel giro y vio a la culpable de sus tormentos justo en frente suyo.
- Mama!!
- Si me disculpan – dijo Mariya corriendo con sus hijos
Aquello era muy incomodo…
- Deberíamos entrar – dijo Nuriel – parece que va a
- Te vas mañana
Anzhelika tenia los ojos empañados y el se preguntaba si era porque estaba sufriendo, sufriendo por el, quizás no era el único confundido, pero aquello no importaba. No debía importar.
- No puedo quedarme – aquello era cierto
- Porque?
Nuriel dio un paso hacia ella y limpio aquella lagrima que resbala por su mejilla…
- No llores…
- Nunca me había dolido tanto algo
Nuriel no había podido evitarlo, abrazo a Anzhelika y esta le rodeo los brazos por la cintura…
Aquello se sentía tan bien…
En ese momento la lluvia empezó a caer y Nuriel cubrió a Anzhelika con su alas para al instante alzar vuelo…
Ya no podía negarlo, aunque lo intentara…
- Estamos volando – Anzhelika se aferro mas a Nuriel – todo se ve mas hermoso desde arriba
- Lo mas hermoso que he visto en mi vida, lo estoy viendo justo ahora
Anzhelika lo miro y ambas miradas se conectaron de una manera justa y especial…
- El amor…
Y Nuriel la beso…
Y en ese beso quizás ambos se estaban condenando, pero valía la pena, valía a pena morir 1000 veces, solo para poder sentir todo lo que sentían ahora…
“el amor”…
5 sept 2019
Pacto de Sangre - ✜ Especial 01 - II Parte✜
31 ago 2019
Pacto de Sangre - ✜ Especial 01 - I Parte✜
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"El Amor "
I Parte
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2000 años atrás – "La primera rebelión de los vampiros"
Después de miles de años en los que los vampiros vivían de manera tranquila, claramente bajo las leyes de dios, pero aquellas leyes no les afectaba en su manera de vivir, sólo les afectaba sobre el hecho de consumir sangre humana a la fuerza.
Los vampiros debían conseguir la sangre donada o esperar que los humanos se los entreguen, un ejemplo claro de esto, eran los clanes Europeos y Asiáticos. Ellos intercambiaban con los humanos dinero y obras por su sangre, donaciones que recibían cada 3 meses, ya que tampoco necesitaban beber de manera diaria.
Dios solo pedía que respetaran la vida de su creación, "los humanos" y el respetaría lo que ellos eran, la creación de su ángel caído.
Pero no todo sería color de rosa, un clan quería su "libertad", no habían encontrado la manera de poder obtener la sangre humana y tampoco le gustaba tener que intercambian fortuna o trabajo para conseguirlo. El clan de Africano, empezaron a cazar humanos y los arcángeles decidieron actuar, pidiéndole ayuda a los clanes, estos debían pelear si querían vivir tranquilos.
Es así cómo empezó la guerra, los clanes de la mano de los arcángeles lucharon no solo en contra del clan africano, que solo no hubiera sido difícil de vencer, sino contra el verdadero rival, los humanos convertidos en vampiros. Se habían creado centenares de estos, haciéndolos un gran ejército contra el cual pelear.
Después de meses de pelea, los renacidos vampiros (humanos convertidos) fueron vencidos, pero aquellos había resultados con muchas bajas, una de ellas fue el clan Moldoveanu, quien perdió varios descendientes y primogénitos del clan.
El clan de áfrica fue castigado, varios fueron asesinados, pero una vez más dios mostró su misericordia y les permitió volver a reconstruirse, aunque le tomó mucho tiempo.
Por su parte los clanes restantes debían también empezar a reconstruir, los años pasaron y la mayoría volvía a tener a misma progenie que antes tenía, pero para los Moldoveanu no fue fácil, al morir la mayoría de descendientes varones, sólo habían quedado Frederick y sus hermanas, los demás eran ancianos, que solo daban al clan sabiduría y esta no les ayudaría a repoblarse, 2 de sus hermanas habían resultado ser estériles, por ende no podía casarse con algún descendiente de algún clan vecino, al menos no si lo que se quería era engendrar hijos, lo que más estaban buscando los clanes en esos momentos.
Fue por eso que el nuevo rey del clan Frederick Moldoveanu se casó con su hermana menor, Corina, con ella engendró 5 hijos, 2 varones y 3 mujeres. Sus hijos se casaron entre ellos para poder mantener el linaje perfecto, ya después de repoblar nuevamente unirían familias con los demás clanes.
Corina falleció cuando la última de sus hijas había nacido.
El mayor de sus hijos, primogénito y heredero del clan se casó con Annya, ellos engendraron a Antón y Rozaliya, el segundo hijo varón, Teodorus se casó con Mariya, ambos engendraron a Andreu y Yelena, la última de sus hijas Anzhelika aún no estaba comprometida, era la consentida de su padre, ya que era el vivo retrato de su madre.
Frederick pensaba mantenerla a su lado, al menos hasta que ella decidiera que debía casarse, le daba libertades que a sus otros hijos les había negado, pero vivían en armonía, cada quien viviendo la vida que le tocaba. Los nietos Moldoveanu habían sido comprometidos, ellos traerán mas vida al clan, justo como los ancianos habían previsto.
Anzhelika ya había alcanzado su edad adulta en cuerpo, aunque solo tuviera 10 años en edad humana, era hermosa y buena, era la más cercana a dios de su familia, admiraba a los humanos y a los arcángeles, su belleza y pureza la deslumbraban.
Justo en aquella época, un arcángel había sido enviado al castillo para entrevistarse con el rey...
Muchos humanos habían decidido convertirse en renacidos después de conocer a los vampiros, ya sea seducidos por su belleza o por el hecho de vivir eternamente, los vampiros no incumplen el pacto si los humanos se entregaban por sí solos, pero lo que Dios había decidido era que, aquel humano que quisiera renacer como vampiro debía mantenerse alejado de los humanos natos y que los clanes los adoptaran como lo que ellos decidan, ya sea sirvientes o guardia. Los Moldoveanu habían sido los primero en obedecer aquella ley.
Cuarto de Anzhelika
La menor del clan estaba sentada frente al espejo de su tocador, una de sus sirvientas le peinaba el cabello.
- Hoy luce muy radiante señorita – le dijo la sirvienta
- De verdad? – pregunto ella mirando su rostro con más detenimiento – no me siento diferente
- Su padre no quiere que se case, pero creo que ya es hora de que empiece a recorrer el mundo
- No lo se, aun no me siento lista
- Pero señorita, usted merece tener su propia familia
- Si es cierto, pero aun no
- Y si se enamora?
- Amor...
- Sus hermanos son muy felices
- Ellos aprendieron a amarse, yo quiero encontrar el amor de verdad, no que me fuercen a uno
- Pues aquí metida no lo va encontrar – la sirviente dejó su cabello – ya esta
Anzhelika vio su la trenza corona que su sirvienta le había hecho.
- Me encanta
- No es difícil hacerla parecer bonita señorita
- Gracias
Se levantó...
- Creo que tienes razón – le tomo la mano – voy a hablar con mi padre, creo que puedo empezar mi ruta
- Bien dicho señorita, pero – dijo un poco nerviosa
- No te preocupes, no le hablaré de nuestra conversación
- Gracias
Anzhelika salió corriendo de su cuarto, caminando hacia el despacho de su padre.
- Señorita – le dijo uno de los guardias
Pero ella ya no pudo escuchar lo que el guardia le hubiera dicho, que su padre estaba ocupado...
Anzhelika abrió la puerta y choco con alguien que venía saliendo, ambos cayeron al suelo, el encima de ella.
- Lo siento – dijo la persona encima de ella
Anzhelika cerró sus ojos por reacción al golpe de su cabeza, el dolor más que dolor, era incomodidad. Ella sintió como el peso desaparecía, pero al instante lo volvió a sentir, la persona le había vuelto a caer encima, se había resbalado al levantarse.
- Está jugando?
Anzhelika abrió sus ojos y vio algo hermoso, unos ojos celestes muy profundos...
- Me resbale – dijo volviendo a levantarse – le pido disculpas
Aquel muchacho estiro su mano y la ayudó a levantarse.
Anzhelika volvió a caerse al suelo cuando tomo su mano, una descarga eléctrica le lastimó la mano.
- Señorita – un guardia la ayudó a levantarse – esta bien?
- Si – dijo ella, aquella descarga si había dolido, podía sentir como su mano ardía, miró hacia aquel muchacho, aquellas alas – Arcángel...
Ambos se quedaron mirando unos segundos, pero podría jurar que se había sentido más tiempo...
- Qué sucede?
Su padre había salido a ver que estaba pasando...
- Te sucede algo? – le pregunto a su hija
- No – dijo rápidamente, escondiendo su mano – venia a saludarte, no sabía que un Arcángel estaba en el castillo
- Tranquila – le dijo su padre – solo está aquí para felicitarnos por lo que venimos haciendo con nuestros renacidos
Anzhelika miro al arcángel y noto que esta la había estado mirando.
- Se quedará unas semanas para hablar con ellos
- Estamos muy bien aquí – dijo uno de los guardias
- Puedo ver – dijo el arcángel – pero solo cumplo los deseos de nuestro señor
- Las decisiones del altísimo – dijo el rey – todo siempre es por algo verdad?
Su hija asintió...
- Iván – le dijo a uno de los guardias – puedes llevarlo a uno de los cuartos de invitados
- Si! – respondió este
- Después hablamos cariño – dijo el rey hablándole a su hija – debo escribir unas cartas
- Si papa...
El rey regresó a su despacho...
- Sígame por favor – dijo el guardia
- Yo puedo llevarlo – dijo Anzhelika
Nuevamente sintió la mirada del ser divino en ella...
- Sí señorita – obedeció el guardia
- Me sigue – le dijo cediéndole el paso
- Si
El camino hacia el ala de los dormitorios fue silencioso...
- Estamos en problemas? – pregunto Anzhelika – la verdad no le creo mucho a mi padre, cuando se trata de problemas siempre esconde lo peor
- No se preocupe, solo he venido a ver a los renacidos, esas son mis órdenes
Anzhelika se detuvo y se puso delante del arcángel...
- Mi nombre es Anzhelika
En ese momento sonrió y aquel arcángel no pudo evitar pensar que era bonita...
- Nuriel – dijo él – mi nombre es Nuriel
- Significa luz de dios
- Y tu nombre significa luz de luna
- Ambos somos luz
Anzhelika sonrió, el arcángel también...
*/*
No muy lejos, en el mismo castillo en otra habitación uno de los ancianos se levantó de golpe...
- Qué sucede? – le pregunto otro de los ancianos levantándose también
- Caos – dijo cerrando los ojos – siento mucho caos
Los años en vampiros son más que vejez, es sabiduría, les otorga talentos y uno de ellos era predecir, más que el futuro, predecir los desastres...
*/*
Anzhelika señalo una puerta...
- Esta será tu habitación
- Gracias – Nuriel tomo el pomo de la puerta
- Podemos hablar mañana?
Aquello lo sorprendió...
- Por mi no hay problema – dijo mirándolo – aunque es extraño
- Porque?
- Los hijos de la noche y los hijos de la luz no son precisamente
- Amigos – le ganó al decirlo – pero quisiera que me hablaras de dios, soy muy curiosa acerca de él
- Bueno, nos vemos mañana entonces
Anzhelika no respondió, solo sonrió y salió corriendo...
Nuriel la siguió con la mirada hasta que desapareciera por los pasillos y luego entro al cuarto que le habían dado. Se apoyó contra la puerta
- Nunca lo había sentido así – dijo tocando su pecho – dios – dijo cerrando sus ojos – guía mi camino y quédate a mi lado
Después de aquello guardó sus alas y decidió que lo mejor era descansar, en el descanso se elevaría y podría encontrar la paz que su mente buscaba en ese instante.
Pero nada volvería a ser igual, al menos no para el...
*/*
Anzhelika entró a su cuarto y fu directamente a su cama, no es que tuviera sueño, la noche para ellos a diferencia de los humanos, era el comienzo de su día, aunque trataban de acomodar eso, ella prefería mirar el cielo lleno de estrellas...
- Señorita – dijo la sirvienta entrando al cuarto – pensé que saldría a cabalgar después de saludar a su padre
- Nina – le dijo, aquel era su nombre – tu que sabes del amor?
La sirvienta se acercó y se sentó a su lado en la cama...
- No mucho señorita
- Ni cuando fuiste humana?
- siempre estuve muy enferma, hasta que conocí a su hermano, el me libero del dolor
Anzhelika suspiro...
- pero he leído mucho acerca de este
- cuéntame
Anzhelika se acomodo en la cama y su sirvienta le contó acerca de os libros que había leído. Pasó su noche escuchando historias de amor imposible, del amor no correspondido, del dolor y la dicha.
Y en todas entendía que era mejor sufrir por amor que no sentirlo, que tan poderoso sentimiento era el amor, para provocar guerras, para provocar la muerte misma, morir por amor, dar la vida por esta...
Y aunque en ese momento no podía saberlo, Anzhelika sería consumida por el amor, el dolor y la venganza...
30 jul 2019
✜ Pacto de Sangre - Pacto 7 ✜
✜ Pacto 7 ✜
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“Et sanguis meus sanguis”
(Sangre de mi Sangre)
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Había pasado
más de 1 hora…
Catrina
Ferdinand estaba cansada de esperar, no sabía a qué atenerse cuando aquel
hombre saliera de su casa, ni siquiera estaba segura de que cumpliría su
promesa, pero que opciones tenia, debía solo esperar y esa espera la estaba
matando…
- no debería
decirte nada – escucho decir a su esposo – pero no debimos aceptar lo que nos
pidió
- no había opción…
- pero
entregar así a una nieta nuestra, sangra de mi sangre?
- no había
opción! – le grito su esposa – si existe la más mínima forma de que ese hombre
pueda salvar a nuestro hijo, estaría dispuesta a darle hasta mi vida!
Y era cierto,
ella era capaz de arrancarse cada cabello de la cabeza y entregárselo, pero
aquel hombre no la quería a ella ni a su marido, quería a su primera
descendiente mujer…
- si nuestro
hijo se salva, lo que hicimos habrá servido de algo, después podemos buscar la
manera de no cumplir con el acuerdo
- no creo que
haya alguna
- pues
daremos la vuelta al mundo para conseguirla, si fuimos capaces de hacer eso
para salvar a nuestro bebe, podremos hacerlo de nuevo
- si se
entera nos matara
- pues si mi
hijo está vivo y mi nieta a salvo, habrá valido la pena!, soy capaz de venderle
mi alma al diablo si es necesario…
- pues es lo
que acaba de hacer, mi querida señora…
Los Ferdinand
voltearon hacia donde provenía aquella voz…
- la persona
que han dejado entrar a su casa no es más que el mismísimo descendiente de
satanás…
El señor
Ferdinand miro hacia la puerta de su casa, el terror se reflejaba en su rostro…
¿Qué es lo
que habían hecho?
En ese mismo
instante la puerta de su casa se abrió, de allí salían aquel hombre y el que
llamaba su hijo, el señor Moldoveanu estaba apoyado en este, estaba más pálido
de lo que recordaba, se notaba claramente que no podía mantenerse en pie…
- está hecho
– dijo
Catrina
Ferdinand quiso correr hacia dentro de la casa, moría por ver a su hijo, pero
su esposo la detuvo, esta se soltó bruscamente y entro de prisa a la casa, su
marido solo se quedó allí, mirando a esos dos hombres…
- he cumplido
– dijo el líder del clan Moldoveanu con su voz cansada – ahora solo queda que
cumplan ustedes…
El señor
Ferdinand giro a buscar a la mujer que había hablado antes con ello, pero esta
ya no estaba…
¿Cuantos
pecados habían cometido ese día?
¿podría Dios
perdonarlos?
✾
Rusia – Actualidad
- basta!!
La voz del
nuevo líder del clan Moldoveanu resonó en la habitación, pero Andreu no parecía
escucharlo, estaba estrangulando a Tomas y este no podía defenderse…
- Andreu!!
Teodorus
sabía que estaban en posición de perder si empezaban cualquier tipo de guerra,
no eran mayoría y Dios no perdonaría una rebelión…
- suéltalo! –
Teodorus ahora estaba cogiendo a su hijo del hombro – tu prometida te necesita,
o es que acaso quieres que Marian muera?
Cuando
escucho el nombre de su novia, Andreu reacciono soltando a Tomas, este cayó al
piso por la falta de aire…
Andreu corrió
hacia Marian, quien estaba en el piso inconsciente, había sangre por todos
lados, era imposible adivinar, al menos en esos momentos de dónde provenía…
- tenemos que
llevarla con los ancianos – dijo Antón
No se había
percatado, pero Antón estaba a su lado, o al menos al lado de Marian, pero no
se había atrevido a tocarla, quizás era porque la sangre…
- llévala
ahora – le dijo su padre – o ella morirá…
Andreu
levanto a Marian en sus brazos y salió del salón…
Con solo un
segundo se diferencia Tomas se había levantado y quería seguirlos, pero Antón
se había puesto justo en frente suyo…
- ni lo
pienses, asquerosa paloma!
- no fue mi
intención – dijo Tomas – jamás le haría daño
- pues reza
para que no muera, porque te matare si algo le llega a pasar!
- ve a
acompañar a tu primo – le dijo Teodorus a Antón
Este le dio
una última mirada a Tomas y salió rápidamente detrás de Andreu y Marian…
Tomas sabía
que lo había arruinado de mil formas y si no lo sabía, lo supo al mirar a
Gabriel…
Este no había
movido ni un solo musculo, ni siquiera para defenderlo o para castigarlo, sabia
como era Gabriel y estaba seguro que esta vez no iba a librarse de un castigo…
- estos son
los humanos que dios escoge para servirle? – dijo Teodorus
- tu más que
nadie debería entender que no todos siguen el camino de nuestro señor
- y de tal
manera son castigados, no es así?
- no eres
quien para decirme que debo hacer o no
- es
demasiado soberbio que me digas eso, después de lo que tu ángel acaba de hacer
- sé muy bien
lo que hizo y seré yo quien lo castigue…
- si ella
niña muere seré por culpa de uno de los tuyos
- vámonos!
Gabriel
avanzo hacia la ventana y salto por ella, los demás ángeles lo imitaron
saltando detrás suyo, Tomas fue el último y aunque una parte de él quería
quedarse para saber que no había matado a Marian, sabía que no podía buscarse más
problemas….
Teodorus
espero hasta que los arcángeles hayan salido de todo el perímetro, respiro con
tranquilidad después de haber estado conteniendo la respiración por mucho
tiempo…
Casi había
sucedido una tragedia, aunque aún la angustia no terminaba…
Si Marian
moría… los Moldoveanu estaban acabados…
+*+
Andreu había
llegado al salón de curación, recostó a Marian en la cama y empezó a mover sus
manos alrededor de ella, quería curarla, pero no podía…
- son heridas
malditas – dijo Antón apareciendo a su lado
Los único que
pueden matarlos son los mandados por dios, los Arcángeles como Gabriel y su
sequito tenían la palabra de dios a su favor y por ende podían lastimar y mucho
a los hijos de la noche…
- qué hago? –
dijo Andreu desesperado
- voy a traer
a uno de los ancianos
Antón salió
rápidamente y Andreu cogió un tazón y lo lleno de agua, después con su pañuelo
empezó a limpiar la sangre de la cara de Marian…
- por favor –
le pido Andreu – por favor no mueras, no me dejes…
Marian aún
estaba inconsciente sin poder siquiera escucharlo y en su inconciencia podía
ver a sus padres, a su hermano pequeño correteando por el gran jardín de su
casa, inclusive se vio a ella misma, estaba sentada sobre una manta en el
pasto, reía y reía sin parar…
Aquellos eran recuerdos, hermosos recuerdos que había
tenido junto a su familia…
Su familia…
En estos momentos necesitaba tanto a su madre, quería
que la abrazara, que le diga que todo estaba bien, que el dolor iba a parar y
mañana volvería a estar todo perfecto…
El dolor…
En qué momento había empezado el dolor, no lo sabía,
pero su cuerpo ardía de dolor y en su mente gritaba para que la ayuden, que hiciera
que se detenga…
- por favor!
En ese momento pudo escuchar claramente esa suplica,
aquella voz, sabia de quien era, pero había olvidado su nombre…
La persona
que suplicaba era Andreu, un par de ancianos habían llegado y estaba tratando
de curar a Marian, pero hacían que esta se retorciera en la cama…
- la están
lastimando! – dijo
- lo que
queremos es salvarla – dijo uno de los ancianos – pero cada hechizo que hacemos
es inútil
- debe ser
por esa parte humana que aún no entendemos – dijo otro anciano – aún nos falta
intentar algo
- háganlo –
dijo Andreu quien seguía limpiando la frente de Marian
- no tenemos
que hacerlo nosotros – dijo el anciano – debes hacerlo tú – le dijo
- lo que sea…
-dale de beber
tu sangre…
Andreu dejo
caer el pañuelo al piso….
Antón sé que
estupefacto ante lo que había escuchado, eso no se podía hacer, aquello estaba
prohibido, un vampiro no puede beber la sangre de otro, quedaría condenado, por
eso su tía había muerto…
- morirá si
lo hace – dijo Antón
- ella no es
completamente un vampiro – dijo el anciano – lleva vida humana aun dentro suyo
- pero si
ella bebe mi sangre – dijo Andreu
- se
convertirá en un vampiro completo – termino de decir Antón
- no – dijo
el anciano – ella jamás será un vampiro completo – ella es la mitad de un todo
– mitad día, mitad noche, es bendecida, ella no esta maldita…
Andreu no entendía
lo que los ancianos hablaban, pero si darle de beber su sangre a Marian podía
salvarla, lo haría….
- no lo
hagas! – dijo Antón al ver como su primo se remangaba la camisa para dejar su
muñeca al descubierto – la mataras!
- voy a salvarla!
- no puedes
estar aquí – le dijo uno de los ancianos a Antón – será mejor que te retires
- pero él no
puede…
- retírate!
Antón apretó
su puño fuertemente y después de lanzarle una mirada asesina a su primo salió
del salón furioso…
- hazlo…
Andreu cogió
un pequeño cuchillo y corto su muñeca, los ancianos le ayudaron a colocar su
mano justo arriba de la boca de Marian, mientras el otro le abría la boca…
En ese mismo
instante la sangre empezó a brotar, este cayo despacio dentro de la boca de
Marian, al principio ella parecía ahogarse con la sangre llenando toda su boca,
pero después de unos segundos había empezado a tragar esta…
- por favor –
dijo Andreu rogando que ella se recuperara – por favor!
El anciano
que sostenía la mano de Andreu cubrió con su mano la herida que se había hecho
en la muñeca y cuando la soltó ya estaba curado…
- es
suficiente – dijo este
- ella va
estar bien?
- mira tú
mismo…
Era cierto,
Andreu había limpiado el rostro de Marian allí se podía ver una gran herida en
la cabeza, la cual ahora estaba cicatrizando…
- está
curándose
- ahora solo
debes dejar a tu sangre actuar, nosotros no tenemos nada más que hacer aquí…
Los ancianos
salieron y Teodorus entro…
- como esta?
- está
curándose
Andreu estaba
feliz, la vida o lo que él llamaba vida le había vuelto al cuerpo después de
ver que las heridas de su novia empezaban a borrarse…
- le hiciste
beber tu sangre?
Andreu
asintió…
- padre…
- dime
- no quise
preguntárselo a los ancianos, pero cuando ella despierte, será la misma?
- no lo sé,
esperemos que no cambie nada en ella, aún tiene que devolverle la vida al clan…
Andreu no se
refería a eso, le preocupaba el hecho de que no volviera a ser la misma, tan
risueña y hermosa, con esas mejillas rosadas que tanto adoraba, no quería que
su Marian cambiara y menos por su culpa…
- le diré a
Yelena que venga más tarde, va a necesitar que la ayuden a asearse…
- está bien…
- te dejo con
ella…
Andreu cogió
el pañuelo del suelo y volvió a terminar de limpiarle el rostro, dentro suyo rogaba
para que nada en su amada cambiara, aunque la seguiría amando de la misma
manera si aquello sucedía…
+*+
La fuerza de
la bofetada había echo que se estampara contra de aquella pared invisible…
Tomas había
sido golpeado por Gabriel, en aquel cuarto blanco, sin separaciones, un cuarto
que parecía no tener comienzo ni final, ni bien habían llegado a aquella parte
del cielo, Gabriel lo había castigado…
- como osaste
desobedecerme!! – le grito Gabriel
- lo siento –
dijo Tomas sobando su mejilla
- crees que
con eso basta?, ¿acaso no te imaginas lo que ahora debo hacer?
- por favor –
suplico poniéndose de rodillas – jamás volveré a desobedecerte – aunque sabía
que aquello era poco probable – lo juro
Gabriel hizo
un ademan con la mano y los demás arcángeles se fueron, dejándolo a los dos
solos…
- levántate –
le dijo el mayor
Tomas no quería,
pero debía obedecer…
- te lo
suplico – le imploro
- respóndeme
algo, acaso, estás enamorado de esa chica?
Aquella
pregunta le sorprendió…
- estás
enamorado de ella?
- no…
- ni siquiera
te crees esa respuesta
- no siento
nada por ella – dijo mintiéndose a sí mismo – al menos no romántico, la vi
crecer y el solo hecho de verla, prácticamente morir así, no lo pude soportar…
- espero que
estés siendo sincero…
- es cierto…
- no voy a
quitarte las alas
- gracias
- debería
hacer – dijo seriamente – pero no te volveré a pasar ni una más!
- no lo
volveré a hacer…
- más te vale
Gabriel se
estaba yendo, pero parándose en seco volteó hacia Tomas…
- tienes
prohibido acercarte a esa chica, nunca más volverás a verla…
Y al terminar
de decir esto emprendió el vuelo, dejando solo a Tomas…
- no puedo
hacerlo…
Tomas sabía
lo que se le venía encima si volvía a romper las reglas, pero en el fondo
también sabía lo que pasaría dentro suyo, si no volvía a ver a Marian…
+*+
Antón estaba
sentado en la torre más alta del castillo, miraba hacia ningún lugar, ya que su
mente divagaba entre sus recuerdos, los recuerdos de aquello noche…
*Flashback*
- nos están
atacando!!
La guardia corría
por todo el castillo, él no sabía hacia dónde dirigirse, normalmente su padre ordenaría
que cuiden de el, pero parecía que ahora no había tiempo para nada, salvo
correr…
-
Príncipe- le dijo uno de los
guardias principales de su padre
Un guardia
principal eran aquellos humanos que ofrecieron su vida para cuidar del clan, en
este cado los Moldoveanu. Ellos estaban para cuidar como prioridad a la descendencia
real, los fututos lideres del clan.
-
Su padre me envió recogerlo –
dijo el guardia
-
¿Qué está pasando?
-
Después de lo explico, ahora
debemos salir de aquí
El guardia lo
tomo de la mano y empezó a caminar de manera apresurada, si hubiera sido un
humano común y corriente aquel jalón lo habría hecho llorar, pero los vampiros
no conocían el dolor, al menos no por ese tipo de daño.
Estaban a
punto de llegar a la puerta que daba a la cripta, donde de seguro ya estarían
su madre, su hermana y sus primos, pero algo no los dejo seguir.
Una explosión
los hizo volar por los aires, Antón se dio contra una pared, mientras que su
guardia se había estampado contra una de las estatuas que adornaban el palacio.
Aquello si había
dolido.
-
Príncipe – su guardia se
encontraba ya a su lado, podía notarse que estaba herido, ¿pero no parecía
importarle – está usted bien?
Antón asintió
asustado…
-
Aquí esta el príncipe- se
escuchó una voz
-
¿Quiénes son ellos?
El guardia
puso a Antón detrás suyo, sabía que no podría protegerlo, pero nada evitaría
que lo intente.
Antón tuvo la
respuesta a su pregunta justo en ese instante, 2 hombres aparecieron detrás de
la humarada que había dejado la explosión.
-
Ángeles caídos- escucho que
dijo su guardia
Ángeles caídos. Había escuchado esas palabras de la boca de su
abuelo, de la boca de su padre, los ángeles caídos eran ángeles que habían desafiado
a dios y a los cuales le habían arrancado sus alas y habían sido condenados a
vivir en la tierra para siempre, pero claramente aquello no era vida, ya que
estaban malditos, dios no iba a permitir que otro ángel se convirtiera en
diablo, no podían amar, así que los castigó de tal manera que jamás podrían
crear vida o si quiera pensar en morir.
-
Sera mejor que se vayan ahora –
dijo el guardia – este palacio está protegido
-
¿Los arcángeles? – se burlo uno de ellos
-
Vendrán en cualquier momento
-
Por supuesto que vendrán – dijo
el ángel caído – pero no para defenderlos
En ese
momento uno de los hombres comenzó a acercarse a ellos.
-
Lo mejor será que me dejes llevarme
al príncipe – dijo este – no quiero matarte
-
No creas que será muy fácil
hacerlo
Su guardia lo
miro una ultima vez y saco una espada de la montura que tenía aferrada a su
cadera, en un segundo paso la palma de la mano por la punta de esta y la espada
se encendió.
Antón lo vio
correr hacia los ángeles caídos, lo vio luchar fuertemente, si no hubieran sido
2 contra los que luchaba, quizás habría podido ganar.
Antón vio a
su guardia caer, vio como su cuello era cortado por aquellos hombres.
-
Es hora de irnos…
-
La señorita estará feliz de
verte príncipe.
*Fin
flashback*
Antón abrió
los ojos, no quería recordar más, recordaba ese día como ninguno, el día del
inicio del final de su familia, aquel día empezó la maldición de los Moldoveanu.
Y todo había
sido su culpa.
+*+
Marian veía como pasaban uno a uno los recuerdos de su infancia, podía ver su historia, desde el
principio, todo pasaba tan deprisa, como si huyeran de su mente, como si su
cerebro le dejara ver por última vez lo que fue de su vida humana.
Pero ella no quería
olvidar, no quería hacerlos, quería recordar a su padre, a su hermano pequeño,
y Andreu…
Era acaso,
¿que estaba muriendo?
Cuando estaba
en la escuela sus amigas hablaban de la muerte, algunas decían que al morir una
veía su vida pasar en un instante, ay que es como la despedida...
-
Se está moviendo…
Pero si
estaba muriendo, ¿porque aun podía escuchar aquella voz?
-
Debo cambiarla, así que retírate…
Aunque aún no odia reconocer ninguna voz, la
que habla era Yelena…
-
¿Me dirás si despierta?
-
Andreu por favor – dijo algo molesta – yo también estoy asustada, así que
no me estreses más y salte.
-
Está bien
Andreu tomo la mano de Marian una última vez
y salió del cuarto.
-
Mi hermano te ama mucho – le dijo Yelena mientras sacaba un vestido nuevo
del closet – él no está pensando en el clan ni nada más, solo piensa en ti, por
favor recupérate
Yelena se había encariñado con Marian, de la
misma manera que Andreu. Ambos la habían visto crecer, ambos sabían cómo era y
la buena muchacha que era y a ambos les dolía que tuvieran que retenerla a la
fuerza allí, pero no había otra opción y tampoco era su decisión.
Marian sabía que alguien la amaba… podía
sentirlo, aunque justo en ese instante no sabía quién era, podía sentir su
corazón latir ante ese pensamiento, aquello significa que ella le correspondía.
-
El amor…
Aquella voz no había sonado lejana. Marian
abrió los ojos en subconsciente y se vio en parada en un salón, un gran salón…
-
¿Dónde estoy? – pregunto asustada
Giro hacia alrededor y no había nadie…
-
El amor es el mejor regalo que nos
dio el creador…
Marian volteo y vio a una mujer parada en
frente suyo…
-
¿Quién es usted?
La mujer solo le sonrió…
-
Si el amor es un regalo de dios,
porque me castigaron quitándomelo
-
No entiendo, ¿quién es usted?
-
Mi nombre es Anzhelika….
*+*
Varias horas habían pasado….
Todos los Moldoveanu estaban alrededor de
aquella cama, esperando que Marian despertara, todos preocupados, aunque por
muy diferente motivo…
-
Su respiración se ha normalizado – dijo uno de los ancianos – sus latidos
están calmados, en cualquier momento despertara.
Antón estaba asustado…
Había visto que le pesaba a un vampiro de
sangre pura cuando bebía la sangre de otro y aquello no había sido también su
culpa.
-
Marian…
Aquella había sido la voz de Andreu…
Este corrió hacia la cama y tomo la mano de
su prometida…
Marian abrió los ojos…
Estaba despierta…
Pero aún no mencionaba ninguna palabra…
Miraba el techo de aquel cuarto, que era el
suyo…
-
Marian?
-
Le volvió a llamar Andreu
Esta escucho su nombre y volteo a verlo, en
ese momento una sonrisa se esbozó en su rostro…
Andreu sintió como unas lágrimas se
acumulaban en sus ojos, su Marian estaba ahí, nada en ella había cambiado…
Absolutamente nada…
-
Gracias… - dijo Marian aun sonriendo – me salvaste
Andreu no aguanto más y la abrazo, había
pasado mucho tiempo pensando que la perdería, pero ella nunca se había ido,
jamás se iría de su lado.
Todos en la habitación sintieron como la
tensión en sus cuerpos se esfumaba…
-
Es bueno que sigas siendo tu…
El líder del clan se había acercado hasta la
cama de Marian…
-
Suena egoísta, pero eres la única persona que puede quitarnos la
maldición de encima…
-
Papa – dijo Andreu – dejémosla descansar, aun esta
-
No quiero molestarla – dijo su padre –pero hay cosas que debe saber
Marian se sentó en la cama, Andreu la ayuda a
recostarse en el respaldar…
-
Estoy bien – le dijo a su prometido – también quiero saber, porque tuve
un sueño muy raro mientras estaba inconsciente
-
¿Qué sueño? – le pregunto este
-
Una mujer… me llamaba…
-
¿Una mujer?
-
Angélica…
La mayoría tembló ante aquel nombre…
-
No – se corrigió Marian – se llamaba Anzhelika
Antón dio media vuelta y salió del cuarto…
-
¿Soñaste con ella? – le pregunto
Teodorus
-
¿Quién es ella?
-
Ella fue… Anzhelika fue mi hermana y la culpable de toda la maldición
Moldoveanu…
*+*
Antón camino unos pasos lejos de aquel
cuarto, lejos de la mención de su tía…
Porque le dolía recordarlo…
Recordar…
*/Flashback/*
Antón estaba siendo arrastrado por aquellos ángeles
caídos, había visto morir a su guardia, había visto morir a muchas personas hoy…
-
Señorita – dijo uno de los hombres lanzándolo al suelo – ¡aquí esta!
-
Por favor – dijo la mujer y el reconoció aquella voz – trátenlo bien, es
el futuro rey del clan
Antón que había agachado la cabeza al caer al
suelo, la levanto y vio justo al frente suyo a su tía…
-
Me vas ayudar otra vez, ¿verdad? – Anzhelika se puso en cuclillas para
estar cara a cara con el – si lo haces, te salvaras…
-
¡Hijo!!
Aquel grito había sido el de su padre, volteo
a verlo y este llevaba su ropa manchada de sangre…
-
¡Suelta a mi hijo! – le grito a su
hermana
Anzhelika se puso de pie y camino justo para
ponerse delante de Antón…
-
No lo creo – dijo ella
-
No debiste haber vuelto – dijo Mijaíl Moldoveanu – si escapaste, debiste
haber huido lejos
-
Sabes que no lo iba hacer – Anzhelika miro a los 2 hombres que tenía al
lado – ¡mátenlo!
-
¡Papa!! – grito Antón
Para el primogénito del clan Moldoveanu no
fue difícil acaba con aquellos caídos.
Anzhelika tomo una espada y se lanzó contra
su hermano, ambos peleando de igual a igual, inclusive Anzhelika siendo mucho
mejor…
-
Llévenselo – le grito a uno de los caídos que llegaba a ayudarla
Antón fue levantado del suelo y aquello
distrajo a su padre en ese momento Anzhelika, le hundía la espada por la espalda,
atravesándolo.
-
Que se siente morir – le dijo a su oído mientras lo retenía pegado a ella
– supongo que el habrá sentido lo mismo después de lo que lo mataras.
-
No podrás ganar – le dijo su hermano sintiendo como el dolor se llevaba
su vida
-
Ganare y será gracias tu propio hijo, porque fue el, quien me ayudo a
escapar…
Mijaíl miró a su hijo y Anzhelika hundió sus
dientes en su cuello…
Su padre cayó muerto al instante, pero
Anzhelika aún estaba parada a su lado, limpiándose la sangre de la boca…
-
Acabemos con esto…
Antón la vio caminar hacia adentro del
castillo, bañada en sangre y con una espada en la mano…
En ese momento se dio cuenta que aquello había
sido toda su culpa…

